Por Emeterio Valiente.-

La mexicana Alegna González y el italiano Francesco Fortunato confirmaron su condición de favoritos en la quinta edición del Gran Premio Internacional Madrid Marcha, sexta prueba Gold del circuito de marcha de World Athletics celebrada en el incomparable marco de la Gran Vía capitalina. Antes incluso de que el pistoletazo de salida resonara en la cálida —en todas sus acepciones— atmósfera, el evento ya tenía su primer vencedor: esa leyenda de la marcha llamada Jefferson Pérez, que no paró un minuto de firmar autógrafos y hacerse fotos con los encandilados espectadores, encantados de tener un recuerdo para la posteridad con el proclamado embajador de Madrid Marcha para América Latina.

A las 11:00 se dio puntual la salida de la prueba absoluta y conjunta —hombres y mujeres—, optando ambos colectivos por tomarse con calma los compases iniciales. Entre los chicos, eran los japoneses Kazuki Takahashi y Keisuke Hara quienes se dejaban ver en cabeza, si bien el ritmo de 4:05 impuesto no suponía un problema para ninguno de los favoritos. Poco a poco, el ritmo se fue incrementando, cubriéndose las siguientes vueltas infinitesimalmente por debajo de los 4:00, con el dúo nipón y Fortunato, ganador en 2023 y actual medallista de bronce europeo de 20 km, encargándose de marcar el paso. La primera baja relevante del grupo cabecero resultó ser otro transalpino, Massimo Stano, inmerso en su preparación maratoniana para Birmingham. El campeón olímpico de los 20 km en Tokio se rezagó de la cabeza antes de cumplirse el cuarto kilómetro. Poco después emergió como líder Paul McGrath, el flamante medallista mundial de bronce en Tokio 2025. Una vuelta en 3:54 resultó suficiente para dejar el grupo de elegidos en siete: la dupla japonesa, el tándem español conformado por McGrath y Diego García, el alemán Karl Junghanns, Fortunato y, cómo no, el brasileño Caio Bonfim, eterno él.

Bonfim cerraba ese grupo delantero y, en el transcurso del séptimo kilómetro, cedió unos metros, escapándosele sus seis contrincantes. Entre ellos, era Fortunato el más activo y, antes de cruzar el octavo kilómetro, incrementó nítidamente su cadencia, de tal suerte que solo los japoneses y McGrath consiguieron seguir su estela tras marcar 3:52 en esa antepenúltima vuelta. Dispuesto a poner tierra de por medio con sus compañeros de fuga, el italiano de 31 años redobló sus esfuerzos y el noveno kilómetro lo devoró en 3:45, crono que se reveló demasiado exigente para sus adversarios. McGrath fue quien menos segundos, nueve, cedía en la campana, con un margen a su vez de seis segundos sobre Hara. En la vuelta final, Fortunato se limitó a mantener a raya a McGrath, cuya segunda plaza no peligraba, mientras la emoción se trasladó al peldaño más bajo del podio. Y es que el siempre combativo e irreductible Bonfim, que era quinto a falta de la vuelta postrera, primero atrapó a Yoshikawa y, ya con la línea de meta a la vista, engulló a Hara para acompañar, con 39:32, a Fortunato (39:16) y McGrath (39:24) en un podio de muchos quilates.

En un fluido idioma de Cervantes, Fortunato comentó: “Ha sido duro, hacía bastante calor, pero me he encontrado fuerte y, a falta de dos vueltas, he decidido tirar fuerte para irme en solitario. Mi gran objetivo es el Europeo de Birmingham, donde haré la media maratón. Antes solo competiré en el Nacional italiano, 10.000 m en pista”.

Fortunato se une al plusmarquista mundial de media maratón, Toshikazu Yamanishi, como doble vencedor de Madrid Marcha.

Alegna González, intratable; valioso podio para Aldara Meilán

En categoría femenina, la salida también fue pausada, cubriéndose la primera vuelta en un sosegado 4:29, pero la subcampeona del año pasado, la peruana Evelyn Inga, y la china Zhuoma Baima decidieron inyectar una cadencia más briosa y marcaron 4:16 en el segundo giro. En ese punto, solo tres atletas más viajaban en el grupo cabecero: la indiscutible favorita Alegna González, esa gran realidad de la marcha patria que ya es Aldara Meilán y la francesa Pauline Stey, llevándose la gallega afincada en Madrid la mayoría de los vítores del numeroso público congregado.

Poco después del ecuador (22:23), la gala comenzó a rezagarse, quizá porque González ya había empezado a tensar la prueba con un parcial de 4:22 en la sexta vuelta. La siguiente en izar la bandera blanca fue Baima, y otro parcial idéntico de 4:22 resultó demasiado exigente para Meilán, dejando la prueba en un mano a mano entre las dos primeras de la edición anterior. El duelo apenas llegó a producirse porque la mexicana, invicta este 2026 después de cuatro pruebas, demarró en la octava vuelta para frustración de Inga, que vio cómo González ponía tierra de por medio merced a su 4:16 en ese octavo giro.

En las dos vueltas finales no se registraron grandes cambios. La lideresa marchaba a 4:20, asegurando así su posición de privilegio; Inga era una solitaria segunda, lejos de la cabeza; y Meilán había distanciado sobremanera a Stey, amarrando un cajón muy valioso para ella antes de cumplir siquiera los 20 años. Fueron 44:03, 44:16 y 44:46 las respectivas marcas de las inquilinas del podio, convirtiéndose la discípula de José Antonio Quintana en la segunda española en ese top 3, igualando el tercer puesto de Laura García-Caro en la edición inaugural de 2022.

La menuda ganadora declaró tras cruzar la meta: “La verdad es que no me he encontrado demasiado bien hoy. Quizá haya sido porque era mi cuarta competición en cinco semanas y me he sentido cansada. Mi entrenador, Ignacio Zamudio, me aconsejó que esperara a las vueltas finales para cambiar de ritmo e irme en solitario, y eso es lo que hice. Ahora me concentraré dos meses en Chihuahua para preparar los Juegos Centroamericanos y del Caribe, que se disputarán en Santo Domingo y son mi principal objetivo del año”, concluyó quien ya es, a sus 27 años, la única doble vencedora de Madrid Marcha.

En 2027, más y, aunque el listón está cada vez más alto, muy posiblemente mejor.